Corazon o mano

Con el corazon en mi puño, te puedo decir que yo me lo saque. Arañe mi pecho, escarbe entre pelo, piel y carne, movi huesos y saque esto. Aca palpito yo, esta es la sangre de mi sangre. Todo esta en este puño cerrado. Yo estoy en un puño cerrado.

Por ahi, la luz no entra. Hace calor y los ruidos estan ahogados. Lo unico que se siente es el movimiento, lo unico que nos hace dar cuenta de que estamos vivos.

Y aca tenes mi corazon, pero no mi mano. O podes tener mi mano, pero no mi corazon. Ese soy yo: corazon en mano, corazon o mano.

Catarsis

Creo que hay gente del pasado y gente del futuro.

Yo soy del pasado: me encantan los recuerdos, vivo de eso. Puedo recordar la primera vez que ame, la primera vez que me ilusione, mi primer llanto. Recuerdo los besos que vinieron del sur y los que vinieron del norte. Me acuerdo tu sonrisa de dientes dispares, las señoras gritonas en la cama doble plaza, me acuerdo los viajes, las sorpresas, los autitos chocadores. Llevo conmigo las peleas, llevo conmigo la duda, llevo conmigo lo que fui.
 Recuerdo entender, recuerdo el cariño, recuerdo las duras palabras, recuerdo el adios.

Y si, de vos, tambien de vos, recuerdo el McDonalds, tocarte la mano como si nada, rozar los pies en secreto. Me acuerdo las caminatas, del primer regalo que te hice, de la primera vez que me hiciste llorar. Viene a mi el amor no correspondido, el sentirme insensibilizado, el saber que no sabia nada de vos: “¿Quien es esta persona a la que abrazo?”. No recuerdo a tus amigos, no recuerdo a tu familia, no te recuerdo a vos, solo a tu mascara, la mascara que ame. Si recuerdo haberme partido en dos, haberme equivocado, haber errado. No te pedi perdon, y sigo sin hacerlo. Te lo pediria por mil cosas, pero nunca por haberme partido, por haber caido. Nunca te voy a pedir perdon por jugar tu juego. Si pediria perdon por haberte puesto los hilos como vos lo hiciste, porque yo lo hice a consciencia, yo fui responsable, yo sabia, yo hice. Vos no. O eso quiero creer. Si, eso me gustaria: creer. Creer en que algunas de tus sonrisas fueron ciertas, que tus sueños lo fueron, que tu tristeza fue real. Que no fue todo la mascara, que una parte se quebro y salias por ahi. Me gustaria creer que, en algun punto, el amor fue mutuo. Y a veces no puedo. Solo creo que no creo. Solo se que me enseñaste que las palabras son lo mas engañoso. Solo se que deberia darte las gracias por hacerme esta persona que soy, que sabe que el amor es el beso que contiene al “Te amo”. Y yo te enseñe que el amor no existe. Creo que saliste perdiendo. Y vos sabes y yo se, vos me enseñaste y yo te enseñe, pero ninguno esta. Y yo no quiero tu perdon, vos no queres el mio. Yo solo quiero los recuerdos y querria hacer nuevos recuerdos.


Y ahora me toca vivir el presente y no se como. Si, hay recuerdos: los pochoclos, la fiesta, nuestra primera vez, nuestra segunda primera vez, tu sonrisa, el primer “Te amo”. Y si, van a venir mas y mas recuerdos. Pero el presente esta aca, es hoy. Ya no puedo vivir del atras si estas vos. Ya no puedo culpar a la angustia del ayer. Solo me queda enfrentarme a ella y confiar en vos. Solo quiero que sepas que espero cantemos muchas mas veces juntos, vos en voz baja y yo sin saber la letra; que estar triste es solo otro estado mas del que se puede disfrutar; que “Bip bip” se puede volver muchas otras cosas pero siempre va a llevar el mismo mensaje: “Hola, no me dejes solo en este museo, dame la mano en el silencio”.

El silencio y un beso.

Las palabras estan en el centro. ¿Donde queda eso? Pone ambas manos en tus cachetes, seguia la linea de tu cara, baja y baja, baja hasta que los dedos se unan en la garganta y segui bajando. Llega hasta el punto donde te nace la angustia cuando no entendes nada, la tristeza cuando el mundo se cae, la alegria cuando la vida es pura. Ese es el centro. De ahi salen las palabras, se arrastran por la graganta, suben y suben, escalan y escapan, se vomitan en torrente e inundan cuartos y plazas, pintan los techos, rompen paredes.

Tambien nos inundan el cuerpo, nos pesan en las manos, nos cosquillean los dedos, nos obligan a escribir, nos esclavizan en su azar. Y pueden seguir bajando, pasan a los pies, los mueven, nos bailan, dibujamos signos del olvido en el piso, marcamos el camino del discurso.

Estan en el amor, estan en el sexo, en tu cuerpo desnudo, en tu mirada, tus ojos son palabras secretas, enredadas, espiraladas. Tu alma es una frase que te llena de vida, que intenta escapar por cada poro de tu cuerpo, que se va con cada lagrima. Cada “Te amo” esta plagado de tu alma que intenta salir para entrar en mi; veo las palabras volar a mi como si estuvieran escritas en tinta, veo como dejan su marca en tus labios, como gotean el suelo, como chocan en mi.
Las palabras nos ganan, nos viven, nos matan. Con palabras te prometo la luna del cielo, te prometo mi amor eterno, te prometo mil cambios.

Por eso prefiero una sonrisa y una caricia. En el centro de mi cuerpo. Busca mis cachetes, segui el contorno de mi cara, baja hasta que tus dedos encuentren mi garganta, baja hasta donde la angustia me hace cantar, la tristeza me hace escribir, la felicidad me hace bailar. Dame un beso ahi, sin si quiera una mirada, y acalla todo.

El silencio y un beso, eso es todo lo que pido.

Incapacidad egoista.

Imaginar una llama que no queme, es lo que intento. Un pequeño fuego que de calor, pero al que puedas tocar sin lastimarte.

Intento poner esa llama en la vida, en la tristeza, en la angustia. Quiero pintar con palabras la escena de la noche en el bosque, de la fogata en la que dos duermen al rededor, abrazados; donde se puede ver hasta donde llega la luz y comienza la oscuridad y el viento.

Quiero traducir la muerte del cuerpo y del amor, donde uno sostiene al otro, al moribundo y no hay palabras cliche, no hay palabras consuelo; mas bien, no hay palabras, la boca se mueve y los sonidos salen, pero solo hay miradas que intentan grabar esos ultimos momentos pero con distintos motivos: uno para vivir recordando y el otro para morir sabiendo.

Necesito encontrar la forma de escribir esa sensacion de calor injusto, de esa calidez que viene con el frio, ese confort de que somos humanos.

Pero no puedo, no hay manera, porque primero sentimos y despues pensamos. Y para eso no hay diccionario.

Y asi es como esa calidez es solo mia. Calidez injusta, egoista y mia.

Quien quiera un poco, solo tiene que intentar sentirla entre este mundo de palabras engañosas. Asi, y solo asi…

Libro de hechizos: Sueño.

¿Que es el sueño? Es morir por un rato. Es llevar tus manos al corazon, extraer delicadamente con los dedos las finas hebras de la vida y encerrarlas un segundo, una hora, una eternidad entre las manos, pero dandoles el calor humano, la llama que diferencia el sueño de la muerte.
Para capturar al sueño, hay que soñar. Para entender a la pequeña muerte, hay que padecerla. Para hacer soñar al otro, hay que estar dipuestos a morir en las manos del otro. Ese es el secreto del sueño.

Somos objetos, somos cosas. Pero no solo nosotros, no solo el cuerpo, la carne y el hueso: nuestras ideas son de concreto, nuestros sentimientos son de goma. Por eso las podemos pisar y patear; de ahi que pueda jugar con tu dolor.
Es esa la razon por la que nos ofrecemos a los otros, de ahi que nos odiamos tanto: vendimos la eternidad eterea y nos quedamos con el ahora o nunca; solo nos queda el instante. Y que pesado que es: tan fugaz y tan cargado de cosas, no puede llevarlas por mas tiempo: al cuerpo y a la esencia, algo tiene que caer.

Por eso te regalo mi amor o te llevas mi corazon, no puedo con ambos.

Por eso, si no estas, me muero, porque necesito que me sostengas.

Y de ahi que todos somos cosas, porque todo debe tener una utilidad: quereme, teneme, llevame. Odiame, llorame, pensame. No te salgas de este juego, no te vuelvas invisible, no te pierdas en la nada. Solo quedate ahi, no te muevas. Bah, mejor, anda un poco para la izquierda, solo un poco mas. Si, ahi, justito. Ahora deci: “¡Whiskeeeeeeeeey!”. Buenisimo, ahi estas vos y tu todo, nunca los dejes escapar.

Besito.

Libro de hechizos: Viento.

Primero hay que abrir los brazos y sentir al viento, deslizandose sobre uno mismo; hay que saber seguirle el ritmo caprichoso, hay que saber colmar los recovecos. Despues hay que sentir el filo y el vuelo, la libertad aterradora de la decision, el vertigo en la accion. Por ultimo, debemos atrapar las palabras que se escapan demasiado rapido, que buscan la salida y su muerte.

Solo tenemos que entender al viento y domar nuestra pasion. No es sin direccion que tomamos nuestro camino, como no es sin consecuencia la causa. Ese es el secreto del viento.

Libro de hechizos: Hielo.

Hay que pensar en la nieve cayendo, darle sentido a su caida, entender al aire que la porta; mientras, hay que tocar la angustia y negarse a sentirla, encerrarla en paredes de hielo. Es llevar esa sensacion del corazon a la garganta y desde ahi, espirarla: darle un destino en espiral.


No hay palabras para describir al encierro de la falta. Solo esta el viento que se la lleva. Ese es el secreto del hielo.

De amor, de bolitas y de bolones.

Si imagino tu amor como una esfera, me imagino una bolita blanca con pintitas de colores. Una como la que guardo de mi infancia, esas con las que jugaba a la bolita. Bolitas y bolones. ¿Por que una bolita y no un bolon? Porque a las mas chiquitas hay que cuidarlas mas, porque se pierden mas facil. Tambien porque son mas lindas y unicas. Y porque tu amor cabe en una bolita blanca con pintitas de colores, como no lo haria en un bolon.

Entonces, si pienso en esto, tambien puedo pensar en que hace uno con una bolita asi. Su bolita preferida. Porque hay de todo: alungos las esconden y no dejan que nadie las toque; otros, las usan para jugar por ahi y/o para ganar otras. Algunos desesperan por tener una, por lo que agarran la primer bola que viene y la muestran por todos lados al grito de: “¡Miren a mi bolita favorita!”. Y yo no se que hacer con la mia. A veces, me da miedo romperla, por lo que la cuido con mucho celo. Otras, creo que jugar un poco no esta mal. A veces la comparto, otras me la guardo para mi.

El problema de esto es que tu amor no es mi bolita favorita. No sos un objeto al que pueda mostrar o con el que puedo jugar. Vos sos un jugador mas, que tiene sus propias bolitas y bolones. Asi que solo me propongo esto: juguemos juntos.

Elige tu propio dialogo.

-Veni para aca…
[…]
-Dale.
[…]

-DAAAAAAALEEEEEE.

[…]

- Porque te quiero dar besos.

[…]

-Si, dale, veni. No, asi no, date vuelta, no me des la espalda.

[…]

-No importa que estes comodo.

[…]

-Y porque asi no te puedo dar besitos.

[…]

-Sos un vago. Dale, me tiro yo.

[…]

-Hola bonito.

[…]

-AYYYYY, ME MORDISTE LA NARIZ.

[…]

-Si, yo tambien te quiero.

P.D.: Para completar los […], usen su imaginacion :)